16.7.09

A Pocoyó...


... se le ha subido a la cabeza lo de cotizar en bolsa. No hay más que ver la foto.

12.7.09

Casi 33


En poco más de una semana cumpliré 33 años. Una cifra que no me gusta, aunque no sé decir muy bien por qué. Puede que porque suena a un número tonto, a ni fu ni fa, a psshhhhh. Trein-ta-i-tres. La edad de Cristo. Tres y tres. Curiosamente, me siento un poco como la edad que voy a cumplir. Ni fu ni fa. Un poco contenta, un poco triste. Un poco ilusionada, un poco desencantada. Serán estos tiempos poco dados a los entusiasmos. Unos tiempos en los que, si analizo mi vida desde fuera, se podría decir que nada anda mal, pero en los que si lo hago desde dentro, tampoco puedo decir que nada ande bien del todo. O a lo mejor es que ser mayor era esto. Que no hay más.

Tienes un trabajo que a ratos te gusta y a ratos no, pero que no llena una vida, alquilas tu casita (o, si san euribor te lo permite, la compras), tienes pareja o no, sales un rato los fines de semana, viajas un poco si puedes. Una vida estándar que nos han enseñado a perseguir y que, cuando la consigues, pues eso, ni fu ni fa. Se está bien en ella, es cómoda, pero no genera grandes entusiasmos.


Dicen que los chavales de ahora sólo aspiran al éxito y al dinero rápido, conseguido sin esfuerzo. A nosotros, mi generación, nos educaron en el “estudia para tener un buen trabajo, un buen coche y una casa con jardín”. Y más o menos lo hemos conseguido. Y cuando ya lo tenemos… ¿qué? ¿no hay nada más?
Nos educaron en los pequeños objetivos. Nos educaron para no cambiar el mundo. Nos educaron, quizás, en la idea de felicidad de otra generación, la de nuestros padres, criados en la carencia. Y supongo que a la gran mayoría le vale lo que hay, no sé, la gente, por lo general, parece medianamente feliz, o al menos aparentan serlo.

Aunque a algunos se les escapa alguna vez un leve tono de protesta, un quiebro en la voz, un pequeño comentario de hastío, que revela que no todo es tan de color de rosa como parece. O yo que sé, igual son sólo espejismos en los que quiero saberme acompañada. O quizás es sólo que a veces pienso demasiado y que la felicidad es simplemente esto.

6.7.09

Nota’s resurrection

No sé cuánto tiempo llevan los restauradores baleares (los que se dedican a darnos de comer y beber, no los de los cuadros) quejándose de la pérdida de clientes, de la caída de beneficios, de que la situación es insostenible, etc. etc. No sé cuántas veces los he oído llorar por su precaria situación, pidiendo ayudas a las autoridades (y sumándose a otros ‘pobrecitos’ como la banca, la construcción, etc.), escudándose en la CRISIS.

Pues yo digo que NO, NO, NO, a lo Amy Winehouse. Que no me da la gana que los ayuden,hombre ,o al menos no a los que llevan años viviendo del cuento, aquellos que cogen un churrusco de pan, lo cortan en forma de estrella y le llaman ‘Delicia de harina horneada a fuego lento’. Que no, coño, que ya vale de tomarnos el pelo. Y pongo varios ejemplos recientes:

  • Cala de Ses Varques. Botella de agua de un litro “para llevar”: 3,5 euros. Servida apenas fría, con desgana y cara de asco por parte de los camareros.
  • Restaurante ‘Taller de Tapas’. Ración de huevos estrellados con chorizo (compuesta por un huevo y, como mucho, 40 gramos de chorizo): 8 euros.
  • Bar cuyo nombre no puedo recordar. Copa de Baileys: 6 euros. Contando con los hielos, la copa tenía un dedo de alto.
  • Discoteca ‘Divino’. Entrada: 20 euros, copas, 9.

Que ya está bien de justificarlo todo con la crisis, que no cuela. Que si pago 30 euros por cenar, quiero salir al menos con la barriga llena. Que si me pido una copa por 10 euros, que por lo menos no sea garrafón. Que no todo es envoltorio, ni decoración minimalista, ni experiencia de los sentidos ni movimiento zen. Que lo importante en un restaurante es comer, y en un bar, beber. Que yo para ver cuadros o manteles bonitos me voy a un museo o al Corte Inglés, y para escuchar música chill out me la bajo del emule.

Así que, que luego no se quejen cuando nos vamos con la nevera y los filetes empanaos a la playa y pasamos del chiringuito. Ya no es cuestión de crisis, es cuestión de que no nos tomen el pelo. A estos los mandaba yo a alguna de las cenas organizadas por la Perli, pa que aprendieran.

19.4.09

Reconozco esas huellas

Un poco tarde, pero a tiempo. Esta semana me llegó el encargo de comprar un huevo de pascua grande, grande, con golosinas dentro, para el ahijado de mis padres y, como no conseguía encontrar algo así a estas alturas, decidí hacerlo yo. ¿Por qué? ¿Porque puedo? Pues no. Así que ni idea; me dan estos ramalazos de vez en cuando.

Me metí en unos cuantos foros y en una tienda online de utensilios de cocina, muy conocida y completa esta tienda, para hacerme una idea de lo que podía necesitar. Como ando tan ocupada como todos los demás, hasta el sábado no pude ponerme con esto. Total, que el sábado por la mañana fui a la tienda "física" que el Club de la Cocina tiene en Madrid (habrá que pensar lo de hacer algún curso, porque tienen una pinta estupenda) con la idea de comprar un molde para hacer huevos gigantes, pero cuando lo vi me rendí ante la evidencia: "Esto es nivel 80 para tu capacidad 20". Entonces, aconsejada por quien me atendía (un alemán parlanchín), pillé un molde para huevos de 12 cm -ya podía haber comprado otro par más para ir más rápido...-, y unas tabletas de chocolate marca Dr. Oetker. Para mi gusto, es mucho mejor el chocolate Fondant de la marca Suchard. Me quedé también con ganas de comprar un cazo especial para calentar chocolate y otras sustancias al baño maría con agresividad la justa. La tienda es pequeñita, pero tienen cosas increíbles. Me encantó.

En fin, después de unas cuantas horas aprendí que el chocolate blanco no es la mejor opción para hacer la cobertura de uno de estos huevos, pero sí para dar una segunda capa; que aunque acabes de sacar el molde de la nevera, después de haber estado ahí un buen rato, tus huellas van a quedar marcadas en el chocolate si lo tocas, y que me falta bastante práctica y unos cuantos buenos consejos para conseguir dar con el acabado de pastelería. Pero fue divertido.

Ahí van unas fotos para los escépticos que, como yo, aún no se lo terminan de creer. ¿Hacer huevos de Pascua? Pero si ya están hechos en las confiterías!









18.3.09

Un placer, señor Domínguez


Una de las peores cosas que me ha tocado aprender desde que llegué a Mallorca es a decir adiós a los que se van.

Los ‘forasters’, que somos los que no hemos nacido en la isla (o los que han nacido pero sus padres son de fuera –la mallorquinidad es un término complicado-), nos solemos unir de forma natural. Reconocemos nuestras propias necesidades en los otros y pronto trabamos lazos, lazos que pueden ir de tomar unas simples cervezas a crear una segunda de familia.

Y esta semana se me ha marchado una de las personas que entran en la última categoría (aunque cervezas han caído también, y muchas). No me quiero poner excesivamente sentimental, que aquí no se ha muerto nadie y, como él mismo ha dicho en nuestra despedida, esto no es un adiós, sino un hasta luego. Aún así, me hubiera gustado decirle cosas, aunque al final la vergüenza a resultar ridículos o rematadamente cursis suele dejarlas en un tímido abrazo, en una palmadita en la espalda.

Señor Domínguez, le voy a echar mucho de menos. Su buen humor, su coherencia, su discreción, su compañerismo a prueba de bombas, sus chistes malos, su hospitalidad (y, por supuesto, la de la señora Domínguez), oírle canturrear flamenco a todas horas y, sobre todo, su enorme alegría y ganas de disfrutar de la vida.

Pero no siempre podemos conservar cerca a los que queremos. A veces por motivos tan dolorosos como que no nos hacen bien o porque son ellos mismos los que no desean seguir a nuestro lado, y otras, simplemente, porque cada uno toma un camino.

Así que no me pondré triste y me consideraré afortunada de que los nuestros se hayan cruzado en este tiempo y en este lugar. Gracias por abrirme un poquito las puertas de su casa y de su vida. Mucha suerte, señor Domínguez. Ha sido un placer, de verdad.

9.3.09

Libros...

Hay libros que apetece tener aunque sólo sea por la simpática atracción que ejercen -aún cerrados- sobre nuestra persona. Son libros irresistibles que no entienden de presupuestos.

El otro día, en Fnac, se me pegó uno a la mano: "Escribir e Ilustrar Libros Infantiles", y ya no hubo nada que hacer.

Me pasó lo mismo con "Ilustración de Libros Infantiles", también de la Editorial Acanto, pero entonces estaba mi padre cerca para regalármelo -y crearse una expectativa que ahora veo imposible cumplir-.

En cualquier caso, recomiendo los dos; como mínimo son muy entretenidos.

5.3.09

XXXIX Edición de los premios 365 días

Puf!

(No digo más!)

2.3.09

Dr. Seuss


Eh, qué pasa Google?! Por qué en google.es no podemos ver que hoy es el cumple del Dr. Seuss?

1.3.09

Finally!!

Sipiu. Ya tengo espacio "estable" de trabajo. Un rincón terruño donde pasar el tiempo diseñando, cosiendo, leyendo, blogueando, dibujando (...), interneteando o piruleando. Vale que no es la repera, pero para mí es más que digno. Digno!

Me he dejado la piel montándolo. (Desgraaaaaaaaaaaacias... -leer al estilo de la serie "La estilistaaaaaaaaaa"... comentada por Perlita, que mola más-)


Todo en su sitio, incluyendo los vinilos de Chafi y los cómic del copón de mi padre -que no es que haya robado, sólo los estoy custodiando-.

Al principio, iba a dejar la cutremesa Mikael (chiú-chiú!) que me compré cuando compartí piso con Tati y Jimena (qué tiempos!). Ahí me hacía mis trabajillos compartidos del master (qué tiempos!). Pero era mucho trasto y no sabía dónde meter una papelera -que aún sigue vacía-, así que compré unas patas por separado y las atornillé a presión al tablero de la Mikael, que en paz descanse. Luego surgieron las ampollas en la palma de la mano.


Total, que me he dejado un poco de pasta en Ikea (where else?) y que estamos para vender que para comprar, pero ha merecido la pena.


Y la silla, que odiaba bastante, ahora hasta me gusta. Mola!


21.2.09

Happy Heart


;)

18.2.09

Así, sí.

He encontrado de casualidad esto por la red. No sé si es muy conocido o poco, pero para mí es nuevo y me ha encantado. Hace mucho tiempo que no saco una selección de ropa pero es algo que me gusta realmente hacer. Así que, cuando he visto taaaaaaaantas selecciones particulares juntas, y encima con una utilidad para el/la/los que las hace/n, ha sido como un resecar del ojo a cámara lenta (qué cosas, no?).
Cualquier día me animo otra vez. Aviso. Jum.

(Un histórico: 1, 2, 3, 4, 5 y 6.)


2.2.09

Onanismo Dance

Las mujeres españolas no estamos acostumbradas a los hombres que saben mover las caderas rítmica y cadenciosamente al son de la música. Por algo será, digo yo, que los bailes típycall spanish son el pasodoble (chimpún, chimpún, chimpún), el chotis (no te salgas de la baldosa, baby) y la jota (brinquito va, brinquito viene).

Sólo así me explico el “fenómeno Pavel”. Pavel, cubano, negrazo y bailarín, da clases de ritmos todos los lunes en el gimnasio al que me he apuntado (sí, lo sé, hace unos post que perjuré no hacerlo). Pavel tiene un cuerpo bastante bien hecho, con los músculos justos y necesarios y con un culo prieto que mueve al compás del merengue, la bachata, el cha cha chá y toda danza latina que se le ponga por delante.

Suficiente para que el público de Pavel sea enteramente femenino. Jóvenes y no tan jóvenes, guapas y feas, gordas y flacas, abarrotan sus clases lunes tras lunes. Las adolescentes se dan codazos al verlo, entre risitas hiperhormonadas. Las de 40 para arriba, con menos pudor a estas alturas de la película, le besan sin complejos al llegar a la sala (por cierto, que hoy durante el ritual besatorio se ha acercado a mi y, ante mi rigidez de insecto palo, se ha limitado a tocarme el brazo) y sueltan ‘uhhhhhhhhhhhhhhhhssss’ desaforados cada vez que Pavel menea un poco de más su santo trasero.

Y Pavel lo sabe, y se recrea, pero en el fondo, le da igual. Porque Pavel se sabe guapo y adorado, pero solo tiene ojos para una persona. Sus contorsiones, piruetas y giros van destinados a un único espectador: esa imagen que le devuelve el espejo de negro sabrosón que mueve sus torneados músculos al ritmo de Gloria Stefan. Y por eso no se esfuerza y lunes tras lunes da la misma clase, con los mismos pasos, con la misma música, con el mismo chandal roñoso y con los mismos chascarrillos, y mientras sus sufridas alumnas se tropiezan entre ellas tratando de seguirle, él se frota el cuerpo con deleite como queriendo decir “mmmmmmmmm, como me pongo”.

Y pese a eso, la clase está cada día más llena, y los comentarios en el vestuario suben cada vez más de tono. Así que, señores de Fama, olvídense del ‘streetdance’, el ‘lírico’ o el ‘energy bum búm’. Ahora, lo último de lo último, lo más in, lo que triunfa de verdad, es el ‘onanismo dance’.

29.1.09

Cómo aguantar la opinión de seis jefes distintos y no morir en el intento

[Aún estoy pensándolo...] Algún día lo pensaré.

15.1.09

Carolina, la gorda

Viendo hoy el informativo de la Sexta me vi sorprendida con que una de las noticias del día (y debía ser importante, porque apareció justo antes de la guerra -porque es una guerra, para que engañarnos- de Gaza), fuera que en varios medios de comunicación y foros de Internet se acusaba a la modelo Carolina Kourkova de estar gorda.

Que parece ser que a la muchacha, top model checa, para quien no la conozca, se le ocurrió desfilar en bikini en la Sao Paulo Fashion Week con unos kilos de más, lo que ha provocado que varios medios brasileños la pongan de vacaburra para arriba, a lo que ella ha alegado problemas glandulares (una excusa que suena más bien a "mi madre hizo matanza y no pude resistirme a darme un atracón de morcilla y careta de cerdo). Intrigada, me metí inmediatamente en Internet para ver a la zopenca hiperglandulada caminando por la pasarela, descubriendo la foto que acompaña a este post.

Y, tras verla, mi única conclusión respecto a este tema va a ser esta: por favor, diosito, quiero estar tan horripilántemente gorda como Carolina Kourkova.

2.1.09

Despropósitos para el nuevo año

No sé si seré capaz de escribir este post. Tras un calendario maratoniano de comidas, cenas y aperitivos navideños, mis otrora largos y delicados dedos (‘de pianista’, decían algunos) se han convertido en una especie de morcillas fofas e incontroladas y mis manos podrían meterse en la categoría de 'manojo de pollas' (como decía un antiguo y refinado amigo al que le perdí la pista hace tiempo).

Así que mi primer objetivo de este año recién estrenado es, cual Escarlata O’Hara, poner a dios por testigo de que empezaré a pasar hambre, porque esto de comer por comer continuamente, siempre cosas ricas en grasas y otros elementos atasca-arterias, deja de tener gracia al segundo día. Y yo llevo como 5 festines seguidos en una semana.

Y tras este primer propósito, firme e inmediato, me temo que no hay mucho más.

Paso de dejar de fumar, porque no me da la gana, de apuntarme a un gimnasio, porque me han dicho que allí dentro se suda, y de otras gilipolleces como ‘ser mejor persona’, porque digo yo que si te tienes que plantear algo así es porque normalmente eres un poco hijoputilla, y no creo que sea mi caso, y si lo es, hablad ahora o callad para siempre.

Vamos, que la vida va a su bola, y si tú decides tirar a la derecha, ella va a la izquierda, y si tú decides quedarte parada a verlas venir, te mete un viaje que te manda a la otra punta del mundo. Así que, mi realidad inmediata es que en un par de días volveré al islote a echar una firmita que me llevará directamente a la empresa más grande de España... sí, esa que tiene casi 4 millones de socios y nunca quiebra...

Y después de eso... pues ya se verá, pero algo me dice que 2009 promete. ¿El qué? Pues no lo sé, eso lo dirán los días y los meses, pero tengo el pálpito de que este nuevo año no será precisamente aburrido.